Todos merecen que se les crea; Ni une más ofrece una comunidad para sanar
- Pamela Ruiter -Feenstra

- 13 ago 2025
- 3 Min. de lectura
“Oh, créele, tienes que creerle. Ella todavía estaría viva si la hubieras escuchado”.
—de Ni une más, ©CHI Press, 2025.
En nuestro musical Ni une más, cantamos este texto, "Oh, créele", dirigido a las autoridades judiciales que le fallaron a Andrea Ruiz Costas. Andrea recurrió a las autoridades en múltiples ocasiones para solicitar una orden de protección contra su expareja, pero se la denegaron repetidamente. Pocas semanas después de su última petición, su expareja la asesinó.
Que a uno le crean es un paso esencial para salir de una relación de abuso. Ser creído es necesario para que las personas puedan confiar en quienes los rodean: familiares, profesionales de la salud, amigos y proveedores de servicios legales.
Creer a los sobrevivientes de cualquier tipo de trauma es necesario para detener la violencia.
Te invito a escuchar el fabuloso, aleccionador e iluminador pódcast Believed, presentado por Kate Wells y Lindsey Smith de Michigan Public (https://michiganpublic.org/podcast/believed). El pódcast Believed es un ejemplo público de la búsqueda de dos periodistas por revelar la verdad sobre cientos de gimnastas que fueron abusadas por un médico. Él manipuló a las jóvenes atletas y a sus padres para hacerles creer que sus "tratamientos" las ayudaban a rendir mejor en niveles competitivos de élite. En las entrevistas del pódcast, las gimnastas hablan repetidamente sobre no haber sido creídas; incluso, ellas mismas no creían que lo que él hacía estaba mal porque era un manipulador (gaslighter) muy hábil. Incluso engañó a los oficiales de la ley con su jerga médica.
Finalmente, la gimnasta Rachael Denhollander dio la voz de alarma, y la detective Andrea Munford junto con la fiscal general adjunta Angela Povilaitis perseveraron con tenacidad hasta llegar a la verdad central: él es un perpetrador en serie. En el pódcast, escuchamos la angustia de las gimnastas a quienes no se les creyó durante años, contrastada con la redención de su audiencia judicial presidida por la jueza Rosemarie Aquilina, donde cada sobreviviente —al fin— es creída. Ellas merecen que se les crea, y tú también.

Elizabeth Shadigian, MD, ella misma una sobreviviente de trauma, fundó su propio centro médico, WomanSafeHealth, para asegurarse de poder dedicar suficiente tiempo a cada persona que atiende, logrando que se sientan escuchadas y validadas. La Dra. Elizabeth está decidida a llegar a las causas raíz de los problemas de salud de sus clientas. A menudo, esas raíces surgen del trauma. Las personas rara vez revelan un trauma a alguien en quien no confían, y la confianza requiere tiempo y paciencia. Por el contrario, en lo que la Dra. Elizabeth llama el "Manstituto de Medicina" (Manstitute of Medicine), los médicos rara vez demuestran creer a sus pacientes, ni se toman el tiempo para llegar a la causa central de problemas médicos complejos. La Dra. Elizabeth estableció Principios Rectores para su práctica, los cuales comparte en su excelente libro, WomanSafeHealth: the Antidote to Status Quo Health Care (disponible en su centro médico en: https://womansafehealth.com/resources/ o en Amazon o Goodreads).
Sus Principios Rectores son:
Te doy la bienvenida.
Te escucho.
Te creo.
Protejo tu privacidad.
Soy responsable ante ti.
Respeto el "No".

Ser bienvenido, escuchado, creído y respetado son pasos vitales en el proceso de sanación. También son barómetros clave de las relaciones saludables. Esto es lo que cada sobreviviente merece. Esto es lo que cada persona —niño, adolescente, adulto y anciano— merece. Esto es lo que tú mereces.
Brindo por la sanación. Creo en ti.
Mantente al tanto del blog de la próxima semana, escrito por el exluchador de la Universidad de Michigan (U-M), Tad DeLuca, quien compartirá su historia personal sobre lo que significa no ser creído. Lee cómo perseveró en su búsqueda de justicia y se convirtió en el denunciante que finalmente obligó a la Universidad de Michigan (U-M) a rendir cuentas por el encubrimiento de 38 años de los abusos de un médico de la institución.






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