Historias y eventos: sanando a través de las artes
Cada uno de estos proyectos son más que una presentación. Son corazones unidos. Abrimos espacios, a través de la música, el movimiento y la narración, para voces silenciadas, duelos que necesitan ser sostenidos y esperanzas que anhelan ser escuchadas.
No estás solo. En el silencio o en el canto, sanamos juntas y juntos.
Para preguntas o para organizar un evento, escríbenos a healingbellscontact@gmail.com
Healing Bells: un eco global en la solidaridad
Lo que comenzó como una sola composición se convirtió en un movimiento mundial de conexión y cuidado. El 21 de mayo de 2020, Día de la Diversidad Cultural, el Desarrollo y el Diálogo de la UNESCO, carillonistas de todo el mundo tocaron "Healing Bells", una composición co-creada por nuestra Directora Artística Pamela Ruiter-Feenstra y la periodista holandesa Jet Schouten.
Esta obra fue concebida no solo como respuesta a la crisis sanitaria en curso, sino también como una declaración contra el racismo, el odio anti-asiático y los "virus" sociales homo-, transfóbicos y misóginos que se propagaron junto con la pandemia. Arraigada en la creencia medieval de que las campanas tienen propiedades sanadoras, "Healing Bells" entreteje un poderoso simbolismo musical. Las manos del carillonista se mueven en gestos circulares llamados "espirales virales", reflejando la forma del coronavirus. Este motivo visual y sonoro alterna con "Plyve Kacha", un lamento tradicional ucraniano que expresa duelo y memoria. A medida que la pieza evoluciona, la melodía del lamento comienza a debilitar el tema viral, reflejando la esperanza de que la ciencia, la comunidad y la expresión creativa pueden superar el miedo y la desconexión.
"Healing Bells" unió a comunidades a través del sonido en un momento de aislamiento e incertidumbre. Esta obra emblemática resuena más allá de fronteras y traumas, ofreciendo un espacio donde quienes la escuchan pueden sentirse acompañados, recordados y conectados.


Ni une más: transformando la supervivencia en historia
En esta poderosa fusión de música, teatro y danza, sobrevivientes de violencia doméstica y sexual recuperan sus narrativas a través del poder sanador de las artes. Ni une más es más que una presentación, es una declaración valiente de resiliencia y transformación.
En una comunidad artística que acompaña, voces antes silenciadas se alzan al unísono, volteando guiones opresivos y abriendo caminos hacia lo que sana. Cada movimiento, cada nota, cada palabra afirma una verdad simple: nadie debería recorrer este camino en soledad.
Colectiva por Andrea: sanarte, sanando en unión más allá de fronteras
No existe un manual para sanar del trauma, pero sí hay sabiduría en la comunidad. Colectiva por Andrea: sanarte reúne a diez centros de artes que sanan, desde Puerto Rico hasta Michigan, uniendo prácticas culturales diversas y experiencias vividas para iluminar los muchos caminos en los que sanamos.
Este colectivo lanzará un Manual digital abierto para sobrevivientes y un cortometraje documental, ofreciendo orientación moldeada por historias reales de recuperación y enraizada en una profunda sabiduría cultural.


Paisajes de crisis en Venezuela: voces que se niegan al silencio
Este concierto profundamente humano mezcla música de cámara con poesía documental sin censura, iluminando la crisis humanitaria en curso en Venezuela. A través de interpretaciones y reflexiones poderosas, Paisajes de crisis en Venezuela honra las historias de personas y territorios que sufren migración forzada, devastación ambiental y desplazamiento cultural causados por regímenes autoritarios.
En este tríptico, cada palabra y cada nota se convierte en una forma de resistencia, memoria y sanación, ofreciendo dignidad a quienes exigen que sus verdades sean escuchadas.
Cocreado por la Directora Artística Pamela Ruiter-Feenstra y la periodista venezolana Marielba Núñez.
Créditos de imagen: Yaikel Dorta
La madre de los exiliados: cantos de valentía y desplazamiento
Un oratorio conmovedor e híbrido, Madre de los Exiliados da voz a los duros recorridos de quienes se ven forzados a dejar su tierra en busca de refugio. Estas poderosas historias de migración, arraigadas en el amor, la pérdida y la voluntad humana de sobrevivir, confrontan con honestidad y compasión profunda las políticas injustas de inmigración en Estados Unidos.
El coro interpela a la Madre de los exiliados, la Estatua de la Libertad, por prometer recibir a quienes llegan cansados y pobres, y en cambio enviarlos de vuelta hacia el peligro.
A través de la música y el testimonio, esta obra eleva la resiliencia de las personas desplazadas y nos recuerda que ninguna frontera puede contener la fuerza del espíritu humano. Escuchamos, somos testigos y nos sostenemos en unión.


Nutrir el amor que sana: el viaje de una madre en medio de la pérdida
Tras una tragedia inimaginable, una madre comienza a sanar, no con respuestas, sino con amor. Amor que sana traza su camino después de perder a su hijo de seis años en la escuela primaria Sandy Hook, donde murió intentando proteger a su maestra.
A través de la memoria, la vulnerabilidad y el poder silencioso de la narración, este proyecto nos invita a un espacio sagrado de duelo y transformación. Es un tributo no solo a un niño, sino a la fuerza perdurable del amor frente a una pérdida indescriptible. Nadie debería cargar con un dolor así en soledad.
Pertenencia: un llamado al cuidado de todos.
Cuando las historias de prejuicio son recibidas son escuchadas profundamente y con música, la sanación puede comenzar. En Pertenencia: un llamado al cuidado de todos, doce personas valientes comparten sus experiencias de vida marcadas por el prejuicio y encuentran fortaleza al saberse escuchadas y reconocidas a través de la co-creación musical.
Por medio del relato colectivo, este proyecto cultiva empatía, conexión y un renovado sentido de comunidad. Es un llamado a escuchar con cuidado y a ayudar a construir un mundo donde cada persona encuentre su lugar de pertenencia.
Créditos de imagen: Starlet Lee


Lejos de mi cama: cuando el conflicto parece distante, pero no lo es
En un tiempo en que la violencia política desplaza a millones, Lejos de mi cama recurre a la música y a la narración para conectarnos con el impacto humano de la guerra. Tomando su nombre de la expresión que alude a lo que parece distante y ajeno, este proyecto desafía la distancia emocional al mostrar cómo los conflictos lejanos nos afectan a todas y a todos.
Bajo la dirección de Esther Schopman, Kia Kalhori y Azarnoush Khoddami, la película entrelaza historias reales de desplazamiento con melodías que conmueven, despertando empatía y conciencia a través del arte. Aunque estés lejos de tu cama, no estás lejos de tu mundo.