Amor que sana
A raíz de una tragedia inimaginable, Scarlett Lewis encontró tres palabras escritas con gis por su hijo Jesse, de seis años. “Nurturing Healing Love.” Jesse, que amaba los patitos de goma y los soldaditos de juguete, fue uno de los veinte niños asesinados durante el tiroteo en la escuela primaria Sandy Hook en Newtown, Connecticut, el 14 de diciembre de 2012. Esas tres palabras se convirtieron en una luz que acompañó a su madre, quien transformó el dolor en acción.
La periodista Tracie Mauriello visitó Newtown el mismo día del tiroteo y regresó un año después para documentar la resiliencia de la comunidad. A través de su mirada, vemos cómo Scarlett eligió convertir el dolor en compasión y dio vida al movimiento Choose Love, una iniciativa de aprendizaje social y emocional que ayuda a estudiantes y docentes a manejar emociones, construir relaciones sanas y sentirse parte de algo más grande.
Diez años después de la tragedia, Nurturing Healing Love fue interpretada por carrillonistas alrededor del mundo en señal de memoria. Se convirtió en un tributo y también en un llamado a la acción hacia la sanación por medio de la música, la educación emocional y una compasión colectiva que sostiene.

El mensaje de un niño,
un movimiento global
Antes de que le arrebataran la vida, Jesse Lewis dejó un mensaje que terminaría extendiéndose por el mundo. “Nurturing Healing Love” se convirtió en algo más que palabras. Se volvió una composición musical, un memorial global y el latido de un movimiento que hoy llega a miles de escuelas.
En diciembre de 2022, en el décimo aniversario del tiroteo en Sandy Hook, la compositora Pamela Ruiter Feenstra invitó a carrillonistas de todo el mundo a interpretar Nurturing Healing Love en memoria de Jesse y de todas las víctimas. El estreno mundial tuvo lugar en la Lurie Tower de la Universidad de Michigan, donde las campanas resonaron en un gesto de recuerdo y resiliencia.
Esta interpretación honra no solo la pérdida, sino el legado de empatía, conexión y el poder transformador de un duelo convertido en propósito. Desde las aulas hasta los carillones, las palabras de Jesse continúan inspirando sanación y unidad.
